Dosier

Este año se cumplen cien del nacimiento de Leonard Bernstein, una de las figuras más importantes de la cultura de nuestro tiempo. Compositor, director de orquesta y comunicador, Bernstein vivió la música como un aspecto fundamental, en todo el sentido de la palabra, de su propia vida, de las ideas, las pasiones, los temores y las ansias de un ser humano que estuvo siempre comprometido con una y con otra hasta hacerlas inseparables. Este dosier quiere ser un repaso a los múltiples aspectos de su personalidad, un análisis de sus rasgos más importantes y una invitación a la escucha de su maravilloso legado como creador y como intérprete.
 
Los artículos que componen este dosier son:

- Nuestro contemporáneo. Por Luis Suñén
- En la escena y la pantalla. Por Patrick Dillon
- La ópera esquiva. Por Santiago Martín Bermúdez
- Significado personal de un aniversario. Por John Axelrod
- Y Dios dijo: "Elige a Bernstein". Una memoria fonográfica. Por Pablo L. Rodríguez

Arrigo Boito (1842-1918) es una figura controvertida y poco valorada. Escondido detrás de su decisiva labor como libretista de las últimas óperas verdianas (Otello y Falstaff), fue el impulsor de la joven revolución que supuso la denominada Scapigliatura. Su ópera Mefistofele sorprende aún por su desconcertante originalidad, en una búsqueda que sin duda frenó su gran proyecto Nerone. Su presencia en el ambiente musical de la Italia de fin de siglo es constante, reuniendo de forma excepcional la doble capacidad de literato y músico. Destacados especialistas en este dosier analizan los aspectos fundamentales de su agitada vida, su importante labor como libretista y su controvertida creación musical, en el difícil contexto de la ópera italiana de su época.
Víctor Sánchez Sánchez
Coordinador del dosier
 
Los artículos que componen este dosier son:
- Artista del porvenir, por Edoardo Buroni.
- El poeta-músico que revolucionó el libreto de ópera, por Emanuele D'Angelo.
- Un compositor diletante, por Alberto Bosco.
- En la encrucijada de la ópera italiana, por Víctor Sánchez Sánchez.

Luthier, lutier, laudero, lutero, violero... Diversas formas de definir, según la época y el lugar, al artesano que se dedicaba a construir, reparar y ajustar (y, asimismo, a vender) instrumentos musicales; principalmente de cuerda, aunque, con el paso del tiempo, también pasó a aplicarse a quienes fabricaban instrumentos de viento y de percusión. Laudero —el que hacía laúdes— fue primero, para ir perdiendo influencia ante violero —el que hacía violas—. Pero en el siglo XVII empezó a estandarizarse el término francés “luthier”, reconocido por la RAE, que, no obstante, recomienda “lutier”. La palabra proviene del árabe “al-`ud”, que significa “la madera”, y que en la península ibérica acaba convirtiéndose, durante el Medievo, en “laúd”. No es casualidad: los primeros grandes constructores de instrumentos en Europa son ibéricos, debido a la influencia árabe. Italia, que acabaría convirtiéndose —gracias a Antonio Stradivari, a Giuseppe Guarneri y a la familia Amati— en la meca de la lutería, se fijó en los modelos y en la forma de construirlos de aquellos primeros lauderos-violeros hispanos. En este dosier trataremos del origen de la lutería española, de su desarrollo (principalmente, en la segunda mitad del XVIII) y del proceso de construcción de un instrumento.
 
Los artículos que componen este dosier son:
 
- Violeros, esos arquitectos del sonido. Por Javier Martínez González.
- El oficio de violero en Madrid durante la segunda mitad del siglo XVIII. Por Elsa Fonseca Sánchez-Jara.
- La construcción del instrumento, paso a paso. Por Eduardo Torrico. Reportaje gráfico de Pablo F. Juárez.
- La Asociación Española de Luthiers y Arqueteros Profesionales (AELAP). Por Laura Chacel.

Desde los albores de los tiempos, música, vida y muerte han estado inextricable y misteriosamente unidas. El pensamiento ha intentado, desde diversos posicionamientos, descifrar ese logos musical de naturaleza tan real como simbólica. ¿Es la música algo más que una “semiología de los afectos”, a decir de Nietzsche? ¿Esconde además una racionalidad, un conocimiento sentimental o emocional que pueda no sólo comunicarse, sino también sistematizarse?
En este segundo dosier sobre pensamiento y música nos acercamos a ese cautivador poder, y a su estudio filosófico, desde perspectivas complementarias en cuatro figuras fundamentales del siglo XX: Hannah Arendt, Theodor L. W. Adorno, María Zambrano y Walter Benjamin. ¿Cuál es, y cómo se ejerce, el influjo de Orfeo? ¿Cuál es el poder de la música…?
Carlos Javier González Serrano (Coordinador del dosier)
 
Este dosier está compuesto por los siguientes artículos:
- Walter Benjamin, la música como redención del lenguaje, por Cristina Fernandes
- Adorno, sobre el filo de la navaja, por Blas Matamoro 
- María Zambrano, la razón poética como despliegue musical del mundo, por Carlos Javier González Serrano
- La natalidad es musical: Hannah Arendt y El Mesías de Haendel, por Nuria Sánchez Madrid

Música de corte en femenino
Madres y esposas. Estos son los roles que tradicionalmente debían ejercer las mujeres. En consecuencia, las reinas e infantas han sido juzgadas muy severamente a lo largo de la historia, ya sea por su físico, por su incapacidad para procrear, por no someterse a los intereses del monarca y de sus hijos o, simplemente, por comportamientos y costumbres considerados frívolos. Este dosier propone un cambio de perspectiva sobre las mujeres de la Casa Real española desde el estudio de su papel en la vida musical. Se abordan cuatro figuras —María Bárbara de Braganza, María Luisa reina de Etruria, la reina María Isabel y la infanta Isabel— que no solo ejercieron un importante papel como mecenas, sino también como intérpretes o compositoras. Estas mujeres tenían una formación, buen criterio y capacidad de acción, además de una posición privilegiada que les permitió crear potentes redes de difusión de prácticas, autores y repertorios musicales.
Judith Ortega (Coordinadora del dosier)

Los artículos que componen este dosier son:

- María bárbara de Braganza y la cultura musical euripea del siglo XVIII, por Cristina Fernandes
- Dido en Etruria: la pasión musical de María Luisa de Borbón, por Ana Lombardía
- María Isabel de Braganza y la música en la corte española entre 1816 y 1818, por Judith Ortega
- La infanta Isabel de Borbón: mecenazgo, diplomacia y representación, por María Cáceres-Piñuel

NICOLA PORPORA (1686-1768)
Nicola Porpora fue uno de los más grandes músicos del Barroco tardío. Especialmente, en el ámbito de la ópera, donde llegó a rivalizar con los dos mayores iconos del género en aquella época: Haendel (en Londres) y Vivaldi (en Venecia). Él fue, sin duda, el principal representante de la fecunda escuela operística napolitana, no solo como compositor (una larga cincuentena de títulos), sino también como maestro de canto, por cuyas manos pasaron, entre otros muchos, castrati como Farinelli y Caffarelli, sopranos como Mingotti, bajos como Montagnana o compositores como Haydn y Mariana Martínez. Fue la suya una vida de éxitos, pero también de fracasos y, sobre todo, de enemistades y odios africanos: Haendel, Hasse, Vinci, el propio Haydn, a quien explotó como sirviente en tareas domésticas (tras la muerte del que había sido su maestro, el músico austriaco diría: “Tuve que soportar con frecuencia insultos suyos como ‘asno’, ‘imbécil’ o ‘granuja’, así como codazos en las costillas; pero lo aguanté todo porque saqué mu- cho provecho de sus enseñanzas en canto, en composición y en lengua italiana”). En este dosier, con motivo del 250º del fallecimiento de Porpora, repasamos su azarosa biografía (pasó de la opulencia a la más triste miseria; del unánime reconocimiento público, al más absoluto olvido...), sus dotes como extraordinario maestro de canto (no solo en los conservatorios napolitanos, sino también en uno de los ospedali venecianos), sus obras instrumentales (no demasiadas, pero siempre de enorme calidad) y la atención que le ha prestado hasta la fecha la industria discográfica (que, por razones difíciles de entender, ha olvidado sistemáticamente la faceta en la que más brilló el napolitano: la ópera).
Artículos que componen este dosier:
- Rival y maestro de casi todos, por Manuel M. Martín Galán.
- Un mito en la historia de la vocalidad, por Stefano Aresi.
- La música instrumental, una joya poco valorada, por Alejandro Marías.
- Una discografía que ignora las óperas, por Eduardo Torrico.
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Los maestros del cine y la música (II)

Segunda entrega del dosier que comenzamos en el número de febrero del pasado año dedicado a explorar las relaciones entre los más importantes creadores cinema-tográficos y el medio musical. Tras los ensayos dedicados a Buñuel, Visconti, Bresson y Straub-Huillet, el lector encontrará en esta segunda parte cuatro trabajos consagrados a otros tantos maestros incontestables del cine: Miguel Ángel Ordóñez explica las sutiles imbricaciones musicales en la breve –pero densa– obra del ruso Andrei Tarkovski. Daniel Muñoz de Julián repasa la célebre y polémica utilización de los clásicos musicales en la filmografía de Stanley Kubrick. Santiago Martín Bermúdez arroja una penetrante mirada sobre las intuiciones musicales del mago del suspense, el gran Alfred Hitchcock, además de su relación con uno de sus compositores de cabecera, Bernard Herrmann. Por último, José Luis Téllez analiza una de los más felices maridajes históricos entre la ópera y el cine, la versión para televisión que el sueco Ingmar Bergman realizó de La flauta mágica, ensayo que se completa con un texto del propio Bergman acerca de su larga e íntima relación con la obra maestra de Mozart.

Los artículos de componen este dosier son:

- Andrei Tarkovski: el escultor del tiempo, por Miguel Ángel Ordóñez 
 - Stanley Kubrick: conquistador de horizontes, por Daniel Muñoz de Julián 
 - Alfred Hitchcock: soundtrack, música, sonido… y Bernard Herrmann, por Santiago Martín Bermúdez 
 - Ingmar Bergman: La flauta mágica, una transformación ejemplar, por José Luis Téllez

La economía de la ópera
La ópera es un arte. Y un arte a veces muy caro al que, sin embargo, la sociedad debe tener posibilidad de acceso si se quiere que todos vivamos en plenitud nuestra cultura. Para eso hace falta, naturalmente, talento programador por parte de los teatros pero también dinero público y privado que permita la subsistencia y la irradiación de un espectáculo único. En este dosier se analiza el presente y el futuro de la ópera desde el punto de vista de su financiación y sus diferentes modelos, con especial atención a la a veces demasiado desatendida realidad latinoamericana y con el ejemplo práctico de veinte años de experiencia del Teatro Real.
Benjamín G. Rosado
Coordinador del dosier

Artículos que componen este dosier:
- La ópera en cifras, por Benjamín G. Rosado.
- Modelos de financiación, por María del Ser.
- Latinoamérica: Un continente de oportunidades para la lírica, por Alejandra Martí Olbrich.
- Entrevista con Gregorio Marañón, por Benjamín G. Rosado.

Telemann. El Barroco en todo su esplendor.
Georg Philipp Telemann (Magdeburgo, 1681 - Hamburgo, 1767) ha pasado a la posteridad por ser el compositor mas prolífico de todos los tiempos. Cerca de tres mil obras forman parte de su catálogo, y aún hoy sigue descubriéndose partituras suyas (en octubre de 2015, por ejemplo, se halló en una colección privada una copia de las 12 Fantasías para viola da gamba, algo así como el “santo grial” de los violagambistas modernos). Telemann cultivó todos los generos habituales de su época, vocales o instrumentales, profanos o sacros, para gran o para pequeño formato, en estilo francés o italiano... Y en todos ellos obtuvo el mismo éxito, hasta el punto de convertirse en el músico célebre y admirado de aquella Alemania. Admirado incluso por Bach (con el que siempre mantuvo una estrecha relación de amistad, como lo demuestra el hecho de que fuera padrino en la pila bautismal de uno de sus vástagos, Carl Philipp Emanuel) y por Haendel (quien plagió numerosas obras suyas, enviándole a cambio desde Inglaterra, en señal de agradecimiento, bulbos de tulipanes, ya que la floricultura fue otra de las artes que cultivó —nunca mejor dicho— el magdeburgués). Poliédrico intérprete (demostró ser notable organista, violinista, violagambista, flautista, oboísta y salmoísta) y sagaz editor (fue el primero que publicó una revista musical en lengua germana), sería un grave error pensar que en él primó la cantidad sobre la calidad, pues pocos compositores del Barroco fueron capaces de concebir música tan excelente como la suya.
 
Este dosier está compuesto por los siguientes artículos:
El más longevo de la “Generación de 1685”, por Manuel M. Martín Galán
Prolífico compositor, sagaz editor, por Ashley Solomon 
El camaleón musical: obra vocal, por Javier Sarría Pueyo
Una discografía amplia, aunque insuficiente, por Eduardo Torrico
Las 12 fantasías para viola sola, una visión caleidoscópica del instrumento, por Sara Ruiz
 


En nuestro canal de Spotify revistascherzo hemos preparado una playlist con ocho de las 
grabaciones comentadas en este dosier (selección de Eduardo Torrico).

Este mes de octubre se cumplen los cien años de uno de los acontecimientos que con más propiedad cabe calificar de históricos. Porque la Revolución rusa —o soviética— no sólo cambió radicalmente la faz y la estructura de una de las más grandes e importantes naciones europeas, sino que, en toda su astronómica dimensión, condicionó de forma tan extrema como irreversible el devenir y el destino de todo el siglo XX. Si los modelos sociales y políticos sufrieron un vuelco copernicano con el advenimiento de la sociedad bolchevique, las artes —y entre ellas, como no podía ser de otro modo, la música— experimentaron en todas sus manifestaciones los efectos de ese cambio de modelo. Exploramos en este dosier algunos aspectos relevantes del impacto que produjo la llegada de los soviets en el mundo de la música, la danza, la ideología cultural e incluso en el ámbito personal y creativo de los propios creadores, a través de importantes colaboraciones a cargo de las musicólogas Lidia Ader (Museo Rimski-Korsakov de San Petersburgo) y Cristina Aguilar (ICCMU), además de nuestros habituales colaboradores y grandes especialistas en la ‘cuestión rusa’ Santiago Martín Bermúdez y Juan Manuel Viana.

Los artículos que componen este dosier son:

Construir un Nuevo mundo: un héroe después de 1917. Por Lidia Ader
Danza en el País de los sóviets. Por Cristina Aguilar
Revolución, cultura, música. Por Santiago Martín Bermúdez
Seis olvidados de la Revolución de Octubre. Por Juan Manuel Viana

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